Iba a ser una más de las conquistas de Ricardo, quien a pesar de no ser tan guapo, podía presumir de tener una nueva amante cada semana, eso gracias a una muy buena labia y un gran derroche de simpatía. Su nombre era Mariana, y era una chica bajita, muy delgada, poseedora de un hermoso y delicado cuerpo de bailarina, senos pequeños y glúteos compactos, con caderas delicadamente torneadas, y carita angelical, no era sexy o exuberante, mas bien era linda y de aspecto tierno, con una piel brillante color del trigo, cosa que la hacian ver mucho menor a sus 19 años. Seguramente ese aspecto de Lolita fue lo que despertó el morbo de Ricardo, quien entre besos, caricias y risitas cómplices la llevo a la cama.
Al irla despojando de la ropa, se iba confirmando la ternura en cada centímetro de su piel, desnuda, su cintura parecía se podía rodear con una sola mano, y sus senos pequeños develaron su gran firmeza contra el pecho de él, cuando la penetro, se encontraban en la clásica postura del misionero, su vagina se sentía como si lamieran el pene y su respiración se hacían cada instante mas fuerte y rápida, lentamente la velocidad de los impeles con que era penetrada iban en aumento, casi al ritmo de los gemidos de los dos. Entre bocanadas de aire Mariana se las arreglo para darse a entender que quería ¨ estar arriba ¨, él la complació y de un giro quedó tendido boca arriba mientras ella se movía como si cabalgara con las manos sobre su pecho, sus movimientos eran a veces de arriba abajo y otras adelante y atrás, otras de lado a lado., restregándose las nalgas de ella y los muslos de él.
No tardó mucho para que Ricardo llegara al punto de no retorno, ese donde todos los hombres estiramos los pies y cerramos los ojos justo antes de eyacular, cuando de pronto sintió la pequeña pero firme mano de Mariana apretando fuertemente su garganta, del susto peló los ojos, cosa que no sirvió de mucho , ya que por la falta de oxigeno en menos de un segundo se nublo su mirada, quiso gritar pero en lugar de auxilio salio solo un fluido, que el pensó eran sus pensamientos, y que lo confundieron con la sensación de eyacular, que ya no era un placer solo genital, él todo era un fluido, y estaba dentro de ella, dentro de su vagina, que lo envolvía por todas partes con su calor y su humedad y que lo protegía como en un vientre materno estando al mismo tiempo afuera, fuera de la escena contemplado la silueta de su amante, que con sus curvas lo hacia sentir ser una onda que se esparcía por todas partes sin moverse un centímetro, como si explotara en mil pedazos hacia adentro, su color trigueño se volvió más brillante y hermoso, y en él estaban todos los colores que existen, no podía ver, y no sabia si sus parpados estaban abiertos o cerrados, pero su mirada se fundía en las pupilas dilatadas de ella y lo jalaban a su interior pero desde afuera haciéndolo sentir derretirse en su piel morena y en sus contornos, el recuerdo, o la sensación de sus gemidos aparecieron de pronto, pero en esta oportunidad como palabras seductoras, palabras como los cantos de una sirena que embelezan y atraen, eran en español y en otros idiomas, pero eso no importaba, porque se entendía todo, y todo ya era claro, todos los propósitos tenían causa , eran como multiplicar un orgasmo por un millón, y aun más.
Nunca supo si la experiencia duró un segundo o una eternidad, porque el tiempo en ese estado de placer y agonía simplemente no existe, pero lo cierto del caso, es que al recuperar la conciencia, descubrió que su amante ya no estaba. Como es de esperarse entro en pánico, y se busco minuciosamente cicatrices en el cuerpo o algún objeto robado en la casa, hasta se jalo un par de veces el pene para ver si no se lo habían arrancado , cosa que no fue cierta, todo estaba en perfecto orden y nada faltaba de su lugar.
Ricardo continuo buscando y conquistando nuevas amantes, pero ahora con la obsesión de repetir la experiencia de perdida de conciencia por falta de oxigeno al eyacular. Solo que no lo consiguió con ninguna, ni la mas experimentada conocía el fino arte de la Asfixia Erótica. Busco entre las mas sexys, entre las mas “cara de diabla ”, entre las mas desinhibidas y las mas recatadas, entre las mas tontas y las de aspecto intelectual, a cada una se ellas le pedía justo antes de eyacular una sola cosa; que le apretaran con todas sus ganas el pescuezo! , algunas se asustaban y huían a toda carrera con la ropa interior aun en las manos, otras simplemente se echaban a reír, pero todas sin excepción pensaban una sola cosa - Ricardo estaba bien loco ! -
También trató de encontrar nuevamente a Mariana, pero como en un principio su única intención era seducirla y tirársela, nunca se molesto por averiguar mas que su solo nombre, no sabia ni su apellido ni donde vivía , regresó una y otra vez a donde la conoció , pero nunca más se la topó ni aun por error, pregunto mil veces por ella, describiéndola o mencionando su nombre, pero nadie sabia ni darle una sola pista.
Una noche ya cansado y cegado por el deseo desenfrenado de reencontrase en la nada y en todo al mismo tiempo, colgó una corbata que traía atada a su cuello en el closet, empezó a masturbar se recordando la noche de pasión vivida con “ La Lolita estranguladota “ , su piel morena y de todos colores, sus gemidos seductores, las curvas que perfilaban su silueta y que lo hacían vibrar, las pupilas dilatadas que lo atraían. Todos esos recuerdos aceleraron su pulso y dieron un golpe de adrenalina y testosterona que inundaron su ser , al sentir la inminencia de la eyaculacion, simplemente se dejó caer , inmediatamente entro en aquel estado tan añorado y se fundió de nuevo en sus recuerdos y en su presente., en su espacio y en todos lados, en lo acogedor y en la libertad total. Lamentablemente no salió de ese estado, tan solo los bomberos recogieron el cadáver putrefacto de “algún suicida idiota ¨ al cual los vecinos habían tenido la desdicha de sentir su peste durante varios días
Según, hay amores que matan, pero el sexo, si es muy bueno, te puede llevar a hacer estupideces también.
Francisco Sira Álvarez |