"El ser humano posee las fuentes de la felicidad y la paz en su corazón, ya desde niño. Cultívenlos, déjenles la más plena libertad para fluir y fertilizar todos los campos de actividad, ese es el verdadero propósito de la educación.
El hombre nace para ser perpetuamente feliz, pero es siempre desdichado. Esto es trágico; viene a ser como aquel hombre que se murió de sed, aunque estaba parado en medio del río con el agua a las rodillas.
La fuente de la felicidad está en ustedes. La verdadera educación debe enseñar al ser humano a acceder a esta fuente de felicidad."