Los gusanos, bichitos asquerosos sin dudas, pero necesarios por demás, cumplen con tareas a la vez importantes y necesarias, como limpiar la Madre Tierra de tanta inmundicia.
A esto, podemos añadir, que seguramente se les complica la vida cuando emprenden la tarea de comerse cadáveres de letrados, pero del tipo de aquellos que pululan por predicado, es decir, los que se creen sabelotodo, y censores del trabajo de los demás.
Para aquellos escritores, que no sabemos nada de nada a la hora de escribir, cuando nos llegue la hora, haremos fácil la digestión a nuestros viscosos amiguitos, ya que no somos complicados.
Hay unas mujercillas y hombrecillos por ahí, que igual a un grupito de hienas, disfrutan alimentándose de nuestros escritos, porque sencillamente su capacidad mental no da para escribir por si solos. Es más fácil, tratar de hacer trizas el trabajo de los demás.
Pero... aunque traten, jamás podrán hacer el daño que sueñan hacer. Nosotros seguiremos.
Los bichos, sencillamente, un día se irán, o cambiarán de nick name, como las culebras cambian de piel. Es más fácil, nadie sabe quienes son, que por su cobardia, se esconden como ratas.
No critico a quienes escriben sus pareceres, acerca de los escritos que aquí se publican, bajo la figura de critica, con educación, respeto y debidamente respaldados por sus conocimientos e investigaciones, y tenemos excelentes criticos en esta página.
Las críticas son necesarias, nos ayudan a crecer, pero no hacen falta las palabras hedidotas, como seudo hombrecillos, al amparo del mundo virtual, se envalentonan en enviar por mensajería interna.
Predicado, es una página libre, donde todos y cada uno de nosotros que aquí publicamos, tenemos el valor, coraje y confianza en nosotros mismos, para exponernos a las criticas de estos bichitos que tienen orgasmos al leer nuestras letras, y alcanzan el éxtasis cuando, cual gusanos, se comen nuestras estrellitas.
No nos olvidemos del placer que sienten en escribir e-mails a los demás prediquenses, llenos de veneno, maldad, con alevosía y predeterminación, como una bandada de animales de carroña, pero que por si solos, se identifican como la baja calaña que son.
Dime de que presumes y te diré de qué adoleces, por lo que seria muy acertado, poder advertir a los gusanos, que cuando suceda la desaparición física de estos bichos humanos, y empiecen a comerlos, corren el riesgo de sufrir una indigestión.
Sin dudas, debería ser obligatorio que fuesen cremados, para no contaminar aún más la Madre Tierra, y menos causar mal estar a los pobres gusanos, que solo están cumpliendo con su tarea.
La única diferencia entre el gusano que se come al rico en espíritu, es que se pondrá la corbata para el banquete, y cuando se coma al pobre de espíritu, se la quitará.
Honey
Los Teques, Venezuela
26 Agosto 2008
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