Todos venimos con un fin, a veces se olvida en el camino, otras sencillamente lo recordamos cuando llega el momento y lo tenemos en frente, por medio de señales, de miradas, de risas, de un corrientazo en el corazón.
Desde que la leí supe que mi fin es ella, no de la forma convencional, aprendimos a estar de la mano sin necesidad de tocarnos, hemos crecido juntas, hemos conocido el mar en un suspiro, hemos llegado hasta la luna volando el universo en su entero espacio, no han sido necesarios los besos, nos encontramos en sueños, y poco a poco, entre abrazos, sabemos que nos correspondemos.
Así crece el amor verdadero, sin que las distancias sean obstáculos, respetando nuestras libertades, confiándonos la vida, sabiendo y entendiendo que somos una sola y que el tiempo para nosotras no existe, no como una concepción limitante, sino como un amigo alentador.
Cuando nos extrañamos basta ver el cielo, o sencillamente quedarnos dormidas en la grama o en la arena, aún en la imaginación ella siente mi perfume. Un simple contacto nos hace felices, vernos hace que guardemos nuestras imágenes hasta el próximo encuentro, y es que no hace falta más, podemos acariciarnos con la brisa.
La he visto crecer, madurar, cambiar de un estado a otro, he vivido sus alegrías y sus tristezas y ella las mías, la he visto descubrirse como mujer, como persona, como amiga, y tiene tanta ternura dentro de si… no se si alguien más ha logrado descubrir eso a plenitud… sentiría celos si alguna vez pasara.
Lo más hermoso de todo es que nos permitimos vivir, nos escuchamos, nos aceptamos absolutamente todo, a veces nos enojamos cuando nadie entiende que puede existir un amor tan puro y enorme que se hace diferente al resto. Pero somos así, dos pedacitos de alma que cuando se unen forman una infinita.
Hoy estamos de aniversario, no lo celebraremos más que con un ritual de recuerdos, no puedo llegar a ella en este momento más que de esa forma, pero es mi vida… siempre ha sido mi vida, seguirá siendo mi vida, aquí, allá y más allá, sin importar si alguien más lo entiende, no nos importa, sencillamente no nos importa.
Luna mía si de algo estoy completamente segura es de que vine para quedarme a tu lado, y si me voy seguiré a tu lado, se que tu piensas igual respecto a mi, de la manera que sea siempre hay lugar para las dos, no existe el miedo, ya no existe el miedo, antes de encontrarte no tenía rumbo y me sentía en el aire, ahora tengo los pies en la tierra y amo más la vida, el sol brillante, el cielo azul y la luna reluciente.
Son tantas cosas las que podría decirte que no alcanzan las palabras, la única evidencia que tenemos son las letras… pero así lo elegimos…
Ti amo del tamaño del infinito de todo el universo…
05/11/2008
|