dirigieron su mirada al horizonte,
iban y venían como jornaleros en bragas multicolores
observaron una alondra feliz
un camino cerrado, otro abierto
sus corazones en vagón del tren, han permanecido quietos
si ibas o venías, no lo notan nunca
botón de ojal, calle, ruina o arcoiris
sus sombras son las sombras de los ángeles perplejos
aquí están ellos, pulso grácil en la hora predilecta
su solicitud son todas esas lunas de antaño,
los recónditos lugares para soñar despiertos,
volar dormidos en bostezo imprudente de las tardes de verano,
la vida escribirá en rocas forradas con amor lo inexorable:
"hemos escapado de la fusión ostentosa,
las coronas de oro relucen ellas mismas
pero no queremos mas que tinta infinita
por eso, la muerte está presa, y ahora
TODOS SOMOS POETAS
Postdata:
¿dónde están los que harán oda al amarillo y verde del perico?
;-)
|