junta inerme

Aferrada a la vanidad del cuerpo, mi alma esperanzada persevera, mientras yo rendido ante ese reino de luz, compadezco apasionado vate de lo trascendente Y ms all de los confines de esa heredad, en rplica a su contemplacin absoluta, la prosa se vuelve elocuente, misteriosa Su propsito invoca paz, congregando al amor, sabio faro que gua al navegante entre sombras tribulaciones, qu ahuyentadas por el abnegado clarn de la inspiracin, abren paso a la higuera de una revelacin desprendida de honras Retoando ante esa dulce invocacin, clamo deseoso albedro potico, con corazn batiente, suspirando designios obedientes, en comunin con el presente cada vez ms virginal, fruto de una vida digna de goces Delineando ese consuelo, las voces de lira retumban adoctrinadas, ascendiendo tal luces conmovidas al cielo, ahora ocultas tras las nubes, invitan a la resurreccin de las pasiones, bendecidas por la vestidura de una letra proclive de jerarqua En la legin de los bienaventurados prediquenses Testigos de esta memoria planificada como -web- En la fuerza del anonimato Yo soy quin soy conti

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