A la deriva

Mira este contexto derrumbarse ante las fauces de la eternidad, con su trmulo andar y su tacto elegante y voraz, que devora cada instante. Somos el murmullo desnudo de un sueo salvaje y perpetuo, marcado en la faz de nuestros sueos, bajo la plida membrana de tus deseos y tus miedos, tras el manto de este tiempo codicioso y hambriento, los sueos pasan, musitando, absorbiendo, hurgando en tus interiores... En mis intuiciones arde la llama que sostiene mis vetas. Exhala libre esa caricia, penetrando en m, en ti, en lo prohibido por vastos rincones y misterios que ha dejado el silencio.. Palpita el hada en un espacio intacto, en un espejismo sin nombre, con su corazn abierto y un incendio en mi reflejo. Se quema este momento consumido por el fuego de mis manos. Es la voz, el profano que me salva de mi seguir lamiendo mis huellas, arrancando de mi mente mi memoria y mi cordura, los secretos de las auras y esta sed que no se acaba, seduciendo mi locura con su lengua que pasea por mis guaridas, por mis nidos, por mi piel y mis entraas, dejando solo al corazn derivando en la nada.

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