El laberinto del poeta

Los laberintos de la poesa no slo recorren los senderos de nuestros adentros , los lienzos en los que estn pintados los trazos que nos definen, las verdades que nos escarban y penetran, los versos que nos explican y profundamente dan un sentido ms sublime a la existencia, ms libre, ms hermoso y febril. Es en estos salvajes pramos del espritu en donde emerge el poeta. En ocasiones, sus letras nos ceden, nos desgarran, nos seducen y nos arrebatan. La verdad es que mientras escribo soy y mientras soy escribo. Me defino entre las letras. Todos mis yoes, mis heridas, mi claroscuro, mis quimeras. Son mis rincones, mis pasiones y mis huellas las que ren, las que gritan, las que callan, las que sangran en mi alma cuando vuela, y me roban el aliento aunque sea por un momento, encontrando aqu en mi pecho, mi razn y mi locura, mi paredn y mi refugio, mi destino Aunque poetizar parezca subjetivo no hay verdad ms perpetua en esta tierra, ni momento ms etreo y cierto. Es distancia que se acerca, que te llena y te vaca de mil sueos, de lascivas fantasas, de nostalgias infinitas, de tu espritu y universo. Es mi sangre esta que se vuelve tinta, se diluye con el aire empapando al corazn, dando alas al papiro, incendiando al pergamino y trazando mi destino hasta ms all del sol.

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