LA LEYENDA DEL PERDON.-Escuela de los delfines.

Existe la leyenda, de que las bestias abisales alguna vez fueron delfines, cantaron con la luna, beban del sol, y amaban la espuma del mar. Y que muchos, al ser lastimados eligieron ser ciegos y fros, hundirse en las profundidades del mar, recorriendo cada kilmetro hacia el centro de la tierra para que as su mirada se fuera apagando y su corazn congelando. Otros tantos, ni siquiera tuvieron la opcin de decidir y su dbil corazn muri al primer embiste hundindose sin darse cuenta. Los delfines cantaban tristes canciones de estos seres, por que tambin haban sido heridos pero su amor propio siempre los mantena a flote, y cundo uno de ellos caa, se creaban hermosas canciones y cuentos para honrar un corazn enmudecido, esperando que algn da esos sonetos llegaran a las profundidades y algn melanocetus escuchara y reviviera su corazn. As pasaron los aos, las dcadas y luego un par de siglos, y los melanocetus se hicieron mas y los delfines menos, ya no caban ah en las profundidades y fue entonces que comenzaron a evolucionar lo suficiente para volver a salir a la superficie de vez en vez para ser depredadores. Al principio, los delfines festejaban el regreso de sus hermanos, les hacan vastas bienvenidas y se les otorgaba el mejor alimento, el mayor claro de luna, y el ms grande amor, pero los melanocetus, a pesar de recordar un poco que fueron delfines sentan el coraje de haberse perdido, y comenzaron a embestir a los delfines. Muchos delfines cayeron en las profundidades en esa poca, incluso muchos se moran por completo, los melanocetus eran cada vez mas crueles y algunos disfrutaban asesinarlos lentamente a sangre fra, quiz esperando robarles un poco de calor perdido. Los delfines que quedaban, pensaron en migrar, pero saban que en toda la anchura del mar, los melanocetus estaran. Fue entonces que decidieron disfrazarse como ellos, y vagar por el mar para pasar desapercibidos, pero la soledad tambin derrib a muchos, y se dieron cuenta que no era la solucin. Si embargo descubrieron que muchos melanocetus en la convivencia a pesar de estar siempre a la defensiva los delfines disfrazados lograban calentar sus corazones y de verdad hubo muchos melanocetus rescatados sin querer. sa fue la primer etapa del perdn que ejercieron los delfines, al convivir mas de cerca con los melanocetus, pudieron reconocer su dolor y la compasin en ellos comenz a ser su fortaleza y se hizo tan grande que el embiste de los melanocetus ya no les hacan dao absoluto, bueno no a todos, pues los nios delfines tambin era presa de ellos, y haba que educarlos con todo ese conocimiento ancestral para no perder sus nobles corazones. FIN DE LA PRIMERA PARTE

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