De Sonia Díaz Corrales

Muerte en abril Ya ves que yo no existo no tengo nada que roce lo perpetuo o que resulte obvio. No me pidas que camine sobre el agua. No me ames pero tampoco me pidas milagros no puedo salvarme con la trunca promesa en que te quedas. No me ames porque es abril y tardo y la música se vuelve un arco letal una agonía un pájaro cansado sobre el imposible de las cuerdas. Ya ves que comprendo los enigmas y también el estribillo fácil no quiero que la música nos haga parecer lo que no somos podría cercar de azul y campanillas tus muertas mariposas y eso quizás no hará que resuciten. Aunque traigas la cola de un cometa yo qué haría con esa tanta luz lejana. No me creas torpe porque vendí mis tardes a precios irrisorios simbólicos dormí bajo la tierra para que naciera un césped de mis ansias. Ya ves dije que estoy dispuesta pero no sé rasgar ventanas en el tiempo es abril y tardo me demoran las pérdidas soy de un cristal tan frágil que se quiebra recorro la casa juntando los pedazos. Sonia Díaz Corrales Poeta y narradora cubana. Reside en Santa Cruz de Tenerife, España.

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