(no) Poder

Las pesadillas son solo una forma desfigurada de lo que nos atosiga el alma, quise olvidar y no puedo, quise destruirme y no pude; solo quisiera envenenar mis pulmones, solo quiero rendirme. Solo quiero romper mis manos y destruir el mundo, desolar la tierra conocida, no en llamas no del fuego que tanto ame, solo quiero ahogar al sol, solo quiero ahorcar el cuello de la vida que me han legado vivir. No hay nada. No hay más. No hay esperanza… No existe ella. Nada existió. Solo me queda el vacío de haber salvado un mundo muerto, solo queda el sabor del pesado viaje, que dejaste te arrebatara todo, solo queda un yermo gris, el fin de todo y es tan metálico su sabor que nunca tendrás la certeza de que realmente estas allí, de que estas de pie al borde del fin. Solo me quedan mis manos, su voluntad y nada más. Solo queda quedar en silencio. Solo esta ser testigo de esta comparsa fúnebre que se desliza entre mis dedos. No lo detendrás, no hay nada, una y tantas veces como puedas repetirlo, no habrá nada más, nada te salvara de ella, nada detendrá su aplastante presencia. Esta allí ¿no la oyes gritar? No puedes sentirla. Y tu ceguera me hará demente, tu insensibilidad me aísla, tus manos frías me alejan de todo. Dime ¿puedes tu oírla? No, pero aun así te amo. Un día el amor lo tomo todo y lo arranco con la promesa de crear un mundo nuevo, un día prometió, un día me soñó y un día solo se marchó. No quiero aguardar más el fin, no quiero resumirlo en planear, no quiero me prometas un corazón roto… No quiero sus promesas rotas. Solo quiero sus manos al arrancar mi piel, solo quiero ver las nubes viajar con el ardor de haber sido arrancado del mundo. ¿Puedes tú? No… yo te amo y no puedo…

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