Oda a la Catrina

Muerte. Muerte magra, muerte ufana. Cómplice eterna de esta sublime existencia, amante etérea de la vida y su condena, sueño intrínseco inmortal; otorgando al hombre su tiempo en esta fantasía ¿qué es la muerte cuando se sueña a si misma? sueño inerte acariciando lo perenne, guiño agudo que por su memoria ha nacido entre alas de fuego y deseos de infinito. Ha llegado la catrina con sus medias de seda y su vestido entallado luciendo su oscura silueta seductora y venidera. Destino ineludible nos espera entre tus enaguas bebiendo el mana de tus muslos como he bebido el dulce cáliz de la vida el entregarse, Húmeda y sincera como amante que desdeña una mísera existencia dejando todo en cada beso, como el poeta que entre sus versos ha entregado cada espasmo de sus manos, cada risa y cada llanto, cada gajo que ha arrancado de su alma en mil pedazos. Es la muerta quien da vida y es la vida quien da muerte; recuerda siempre dulce sueño de esta savia, dulce amante al universo que es la muerte quien da sentido a tus sueños.

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