¿Qué gano si ya perdí?

¿Qué gano si ya perdí? Nunca falta quien lo pregunte. Algunos responden positivamente, siempre hay oportunidad de ganar. Otros, más negativos, quizás no tan equivocados, dicen que cambies de juego. Sí, usando la razón hasta tiene lógica, pero sinceramente, ¿quién la usa al 100%? Por más que se quiera, no se puede. Por más que se desee, que se aplace, el corazón se te sale por la boca y para colmo está tan desesperado que no puede evitar gritar a los cuatro vientos. ¿Entonces? Siempre hay solución, de lo contrario no sería un juego. Pero está claro que no todos la encuentran, algunos a la larga sí, otros creerán haberlo logrado, viviendo su propia mentira, y por último, aquellos que vagamente distinguen la realidad de la fantasía, se compran un unicornio de colores y cabalgan a través de las casillas, y aunque parezca que la locura se apoderó de ellos, terminan encontrando la felicidad en los momentos, los espacios, los lugares. Y si es momento de elegir la estrategia, preferiría cambiar de juego, es lo más justo para todos, pero alguien tendría que venir con unas cuerdas y atarme el alma y el corazón a todas las partes de mi cuerpo. Y aún así, seguiría jugando. ¿No me creen? Los entiendo, no siempre fui así, pero estamos en constante crecimiento y aprendizaje, tomamos lo bueno de las situaciones y lo usamos como mejor nos sale. He dicho.

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